American Pie
3
Tercera
entrega de... bueno, de una película que me hizo
mucha gracia en sus dos primeras partes, pero que en
esta ocasión no coló el tema. Esto es
lo que se llama meter una tercera parte con calzador.
Vamos, algo así como Rocky V o Superdetective
en Hollywood III.
Pues
mira que la cosa hubiera quedado la mar de bien con
dos partes: la primera fue la risa y la segunda, un
desmadre y a veces un mojazo, vamos, una pasada. Pero
nada oye, que aquí los yanquis prefieren exprimir
la gallina de los huevos de oro hasta que la matan.
A lo mejor es que les gusta hacer películas que
decepcionen y están sacando segundas, terceras
y cuartas partes hasta que lo consiguen... pues sí,
a ver si va a ser eso...
La cosa es que en esta tercera parte lo consiguieron.
Decepcionar, digo. Los chicos ya no están ni
en el insti ni en la uni. Ahora ya beben cerveza en
los bares. Y, además, se van a casar. Y lo que
antes nos hacía reir a carcajadas, en esta tercera
ocasión nos cansa: Michelle (Alyson Hannigan)
está tan salida como en la primera parte, pero
es que ya no cuela y ya no hace la gracia de la primera
vez ni por asomo: ahora parece que está drogada,
que es tontalculo y que se está quedando con
el mundo; Stifler (Seann William Scott) es un salido
como en la primera parte, pero ahora resulta que tiene
buen corazón y de pequeño dio clases de
baile; Finch (Eddie Kaye Thomas), el intelectual, esta
vez ya casi ni sale, ¿para qué? Total,
gracia ya no iba a hacer...
Eso
sí, la broma del principio es buena, lo mejor
(como en las otras dos partes). Por el medio esta la
broma escatológica con Stifler (en la primera
se bebió cerveza con ya sabéis qué
y en la segunda le echaron por la cabeza algo que no
era champán...), que es lo segundo mejor de la
película. Lo demás, nada de nada.
Un
momento ¿Os creíais que me había
olvidado de la MQMF (madre que me follaría)?
¡Pues claro que sale! Y lo mejor de todo (más
bien lo peor), es que sale cuando todo el mundo lo espera,
habla con quien todo el mundo espera y hace lo que todo
el mundo espera. Así que, ¿para qué
os lo voy a contar?
En
conclusión, y si no me censuran esta parte (si
lo hacen en American, aquí también puede
censurar, ¿no?) voy a sugerir un título
para esta película. En lugar de American
Pie ¡Menuda boda!, ¿qué tal
American Pie ¡Menuda mierda!? Y el que no
se esperaba que fuera a decir esto a mitad de párrafo
es que no me conoce: a veces soy más predecible
que una tercera parte. |