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Una
rubia muy legal 2
Las
películas en Estados Unidos son como los turistas
que van a Cuba: siempre quieren repetir. ¡Qué
bonito es cuando nos encontramos con una cara conocida
(“Hey, tú estuviste aquí el año
pasado, ¿verdad?”)! El ver un rostro familiar
siempre nos inspira confianza y la certidumbre de que
todo va a ser como antes: bonito.
Lo mismo ocurre con esta película... Lo de que
repite quiero decir. Que lo de bonito o que inspira
confianza es ya otro cantar. ...Eso sí, es cierto
que en esta película todo es como antes: horrible.
Y hablando
del país de la libertad y la hamburguesa. Ellos
tiene un dicho muy acertado sobre la monotonía
que viene a decir “misma mierda, diferente día”.
Pues eso es lo que tenemos aquí: diferente título
(ahora tiene un “2” al final)... sí,
sí, y la misma bazofia. Los americanos nos obsequian
en esta ocasión con la misma abogada pija que
en la primera parte que va a llevar un caso como en
la primera parte, mientras poco a poco te vas dando
cuenta, como en la primera parte, que ay que ver cómo
engaña la niña, que qué lista que
es, que qué sagaz, resuelta, combativa y todo
lo demás que es, que qué espabilada (parece
mentira) que es y... y etc.
Si
no fuera porque forman parte de la película,
aconsejaría que la gente viera ciertas secuencias
que son difíciles de explicar... vamos a ver
si puedo: la película, como es normal con el
cine americano, a veces tiene secuencias que si las
viéramos en una película española,
sólo cabría pensar que se trata de una
comedia (bandera gigante ondeando en el fondo y alguien
diciendo “porque yo amo a mi país y rezo
todos los días para dar gracias a Dios por haber
nacido a-me-ri-ca-no”). Lo malo, es que lo hacen
muy en serio. Bueno, hasta aquí bien. Pues esta
película está llena de cosas ridículamente
increíbles (empezando por la protagonista) y
sólo es medianamente creíble una serie
de secuencias en las que te das cuenta que la intención
es mostrar una parodia... no sé yo si me explico...
¿Sabéis qué? No me hagáis
caso. Además, no merece la pena ver una película
por un par de secuencias. Así que
olvidar este
párrafo enterito.
Por
cierto, que la prot
agonista se llama Reese Witherspoon
y aunque no nos suene mucho el nombre, vamos a tener
que prepararnos, porque en los USA es considerada como
la nueva reina de la comedia romántica... y ya
sabemos lo que pasa cuando se dice algo así como
“lo nuevo desde Estados Unidos es...” ¿Que
qué pasa? Pues qué va a pasar: que lo
compramos. Así que, si quieres ir de nuevo intelectual
por la vida, vete a ver Una Rubia muy Legal 2
y así presumirás con tus amigos de que
“yo ya había estudiado su obra antes de
que fuera famosa”. Vamos, que vas a ser la envidia
de la tertulia por lo adelantado a las nuevas tendencias
que vas a ser.
Si
te parece una auténtica chorrada lo que acabas
de leer en el párrafo anterior (y en el anterior
al anterior) y te estás empezando a dar cuenta
de que estás perdiendo tu tiempo leyendo esto,
recuerda que la película dura 95 minutos. O lo
que es lo mismo. Arrodíllate y estate eternamente
agradecido porque yo he sufrido en mis carnes el visionado
de este aborto de película sólo para decirte
que seas más listo que yo y que te ahorres el
dinero de la entrada.
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