|
El
Retorno del Rey
Si
esperabas una nueva ración de Peter Jackson regalándonos
algo inolvidable del Señor Tolkien en fotogramas
(casi parecía algo que nadie vería), y
esperabas o deseabas un milagro... ¡Si señor,
eso ya está aquí! ¡Tolkien vuelve
a revivir! Ahora esta tercera parte y (por obligación
guionista) última, nos acerca nuevamente reinos
fantásticos, elfos guapetes, invencibles enanos,
nauseabundos orcos, malos malísimos y con mala
leche, indestructibles anillos… No quiero decir
que absolutamente a todos vaya a gustarle. Los que leyeron
a Tolkien, posiblemente. Incluso a mi me entretuvo!...
Dale siquiera una pequeña oportunidad.
¿Solo
un anillo ha movido tantos millones? Parece increíble.
Pero evidentemente, cualquiera intuiría eso.
Los productores o espectadores vieron todo esto venir.
Y quienes opinaban que una adaptación de la trilogía
no podría tener éxito ya se han metido
en un agujero.
Tres
libros eran los que hizo universales Tolkien. Imaginar
todo ese universo, recoger todo (o casi todo) lo que
son esas más de mil páginas, adaptarlo
y hacerlo otra obra de culto universal ha sido, en esta
ocasión, obra de Peter Jackson que ya es un héroe
para muchos. Sí, sí, me estoy refiriendo
a los fanáticos, a los freaks, a los que se han
leído el libro cientos de veces y hablan de Frodo
como si fuera el vecino del quinto. A estos son a los
que el director neocelandés debería estar
más que agradecido. Sin ellos, esto no hubiera
tenido el éxito que está teniendo... además,
¿quién compra las ediciones especiales
en DVD con tropecientos extras más que ellos?
Juraría
que ahora debería guardar tanta alabanza y largar
críticas sin sentido: kilómetros de autopista
con regueros interminables de tinta con insultos al
guión o a los efectos especiales o a los actores
o a cualquiera que se me pusiera a tiro. Para algo esto
se llama “El destripador de películas”,
¿verdad? Pero mira tú, por una vez no
lo voy a hacer. Y no te creas que ganas no tengo, que
para faltar a la gente yo siempre estoy dispuesto. Y
por supuesto que hubo alguna cosa que no me
gustó,
como por ejemplo lo lento en ocasiones de esta tercera
parte (un poco cansino a veces)... pero yo no voy a
des
trozar la película. Para eso ya están
los que he dicho antes, los freaks, que a la salida
del cine (en cada una de las películas) se les
oye decir cosas del estilo “qué fallo más
gordo al poner costura doble en los puños de
las camisas hobbit... todo el mundo sabe que son costuras
simples, excepto en las de los domingos” o también
“la barba de Gandalf debería medir siete
centímetros menos porque según unas notas
de Tolkien publicadas en el libro “apéndices
de magos, elfos y loqueseacontaldevender” la barba
le mide tres pies élficos, lo que en el sistema
métrico decimal equivale exactamente a...”
y también “la densidad de la cerveza que
beben en la taberna los hobbits es claramente menor
de lo debería ser... si se hubieran documentado
como es debido en elaboración y tiempos de fermentación
de la cerveza en la Tierra Media, esto no habría
ocurrido”... Vamos, que si no critico yo, es porque
los hay que lo hacen mejor.
Así
que yo os digo que vayáis a ver este retorno
del rey, sobre todo si fuisteis a ver las otras dos...
más que nada porque si no, sería como
tirar el dinero de las otras dos partes / entradas.
|